Prueba definitiva

El ensayo y error está en la base de mi práctica, ya que habitualmente comienzo a pintar evitando las ideas preconcebidas. De esa manera las acciones están libres de concepto o propósito por lo que puedo considerarlas abstracciones puras.

En ese sentido todas mis pinturas son ensayos o pruebas, al menos hasta el momento en que desciende sobre ellas un orden, una armonía y un equilibrio. En ese momento adquieren dimensión de obra completa, o prueba definitiva.